viernes, 10 de septiembre de 2010

Noticias

Una chica de extrema belleza se acercó al fino espejo, dejando ver su encantadora sonrisa. Esta dio tres vueltas desapareciendo del espejo. Beth Collingwood-que así se llamaba la chica-empezó a bailar por todo la habitación agarrando a su hermana, Marie, como pareja. De pronto unos golpes interrumpieron su bailoteo.
Beth se empezó a reír levemente al igual que Marie.

-¿Puedo pasar?-preguntó Robert un chico de más o menos 22 años, hermano de estas dos.
-Claro-dijo Beth mientras se sentaba en el costado de su cama.
-¿Por qué se demoran tanto?-dijo este con una encantadora sonrisa.

Beth se paró vacilante de la cama.

-¡Espera!-musitó Marie, está se acercó al tocador y sacó una caja de madera delicadamente labrada, la abrió y sacó una peineta, se acercó a Beth y se la puso cuidadosamente en su cabello.
-¡Listo!-dijo Marie orgullosa con lo que había hecho.

Los tres salieron de la habitación, bajando las escaleras. Los padres de estos se encontraban recibiendo a los Freeman, una pareja que nunca pudo tener hijos, por lo que adoptaron a su único hijo y único heredero de todas sus propiedades.

-Señora Collingwood tiene un jardín hermosísimo, aunque si fuera de día podríamos apreciarlo mejor…señoritas Collingwood, que preciosas se ven. Oh, perdóneme señora Collingwood no había visto su vestido como lo estoy viendo ahora, es precioso y lo digo en serio señora Collingwood-dijo la señora Freeman con sinceridad.
-Muchas gracias-dijo la señora Collingwood
-Oh, veo que estamos retrasándolos, creo, querida mía, que tendremos que movernos-dijo el señor Freeman mientras pasaba al interior de la casa con su esposa y su hijo.

Los Collingwood siguieron recibiendo a los invitados. Cuando llegaron todos los invitados, los Collingwood los pasaron al comedor para que cenaran.

-Le tengo una noticia-le decía la señora Freeman al señor Collingwood-parece que los Petterson regresaran a la ciudad, usted ¿qué opina señor Collingwood?, porque después de tantos años de ausencia no creo que sean recibidos como deben.
-Oh, señora Petterson, ¿lo que usted dice es verdad?, ha pasado un gran tiempo desde que mi gran amigo el señor Petterson ha estado ausente, y creo es que es una excelente noticia, le voy a decir a la señora Collingwood…señora Collingwood, señora Collingwood…
-Oh, señor Collingwood creo que no debemos decírselo a nadie hasta estar seguros-dijo la señora Freeman

1 comentario:

  1. valla tienes bastante inspiracion y un vocabulario adecuado a la época en que se deriva , esta muy bien escrita , me encanto , espero que veas el mio si no es molestia tengo 2 .

    http://laesperanzadelamor.blogspot.com/

    http://lavidadespuesdelamuerte-cross13.blogspot.com/

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